La Comisión de Salud de la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad una reforma a la Ley General de Salud que busca prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de edad, debido a los riesgos que su consumo representa para la salud física y mental. El dictamen obtuvo 20 votos a favor y será enviado a la Mesa Directiva de San Lázaro para continuar con su trámite legislativo.
El proyecto, presentado por legisladores de Morena con aportaciones del PRI y el PAN, advierte que el consumo de estas bebidas en niños y adolescentes ha crecido en los últimos años. Contienen altas concentraciones de cafeína, taurina, guaraná y azúcares añadidos, compuestos que estimulan de manera intensa el sistema nervioso y cardiovascular, y que pueden provocar trastornos del sueño, ansiedad, irritabilidad, problemas de memoria e incluso complicaciones graves como arritmias, hipertensión o muerte súbita.

Los diputados resaltaron que los menores son un sector especialmente vulnerable, pues sus organismos aún están en desarrollo y metabolizan de forma distinta los estimulantes. Además, señalaron que la mercadotecnia de estas bebidas se dirige directamente a este público al asociarlas con energía ilimitada y resistencia física.
La iniciativa plantea sanciones económicas de hasta 2 mil UMAs (equivalentes a más de 226 mil pesos) a quienes incumplan la prohibición. Asimismo, incluye la obligación de transparentar la composición de los productos y reforzar las medidas de prevención en el ámbito escolar y comunitario.

En la misma sesión, se aprobó otro dictamen de la legisladora Amancay González Franco (MC), que reconoce a la prevención como parte del derecho a la salud, con el fin de fortalecer las acciones preventivas frente a enfermedades, ya que actualmente la mayor parte del presupuesto se destina a tratamientos curativos.






