El Ejército de Estados Unidos atacó y destruyó una embarcación presuntamente dedicada al tráfico de drogas en aguas internacionales del Caribe, un ataque que dejó tres personas muertas, informaron fuentes oficiales del Departamento de Guerra. El secretario Pete Hegseth afirmó que la acción se realizó “a la instrucción del presidente” y que la embarcación estaba operada por una organización catalogada como terrorista.
El hecho, ocurrido esta semana, forma parte de una campaña de operaciones navales en la región que, según recuentos de prensa, suma ya cerca de 18 ataques y 69 muertos en lo que las autoridades estadounidenses denominan su ofensiva contra el narcotráfico en el Caribe y el Pacífico. Funcionarios señalaron que en este último incidente no hubo bajas entre las fuerzas estadounidenses.
El Departamento de Guerra y su titular justificaron la ofensiva alegando que la embarcación participaba en el traslado de estupefacientes y que sus tripulantes eran “narco-terroristas”; por ello, dijeron, la acción fue realizada en aguas internacionales y con base en la autoridad presidencial. Testimonios oficiales y mensajes en redes difundidos por el propio Hegseth advierten que estos ataques continuarán mientras persista el tráfico que, según Washington, “envenena” a la población.






