Claudia Sheinbaum anticipó una nueva etapa de cooperación institucional tras la salida de Alejandro Gertz Manero de la Fiscalía General de la República (FGR), al asegurar que el próximo titular permitirá una coordinación más fluida entre el Ejecutivo y el órgano autónomo de justicia. La presidenta subrayó que el nombramiento en puerta será clave para fortalecer la seguridad y mejorar la relación operativa entre ambas instancias.
El relevo se activó luego de que Gertz aceptó convertirse en embajador de México, una propuesta hecha directamente por Sheinbaum tras casi siete años al frente de la FGR. En su carta de renuncia, enviada al Senado, el ex fiscal afirmó que la designación diplomática representa una oportunidad para seguir sirviendo al país, por lo que solicitó iniciar el proceso legal para su sustitución.
Conforme al artículo 102 constitucional, la elección de quien encabece la FGR requiere cumplir criterios estrictos: ser mexicano por nacimiento, tener más de 35 años, contar con 10 años de experiencia profesional en Derecho y gozar de buena reputación. El Senado deberá integrar una lista aprobada por mayoría calificada; si no cumple el plazo, el Ejecutivo podrá enviar una terna provisional.
Sheinbaum destacó que este momento ofrece la oportunidad de fortalecer la autonomía y la eficiencia de la Fiscalía, sin perder la comunicación necesaria para enfrentar los desafíos de seguridad y justicia. Además, informó que, en su último día al frente de la FGR, Gertz nombró a Ernestina Godoy responsable de un área especializada, por lo que quedará como encargada de despacho mientras se define al nuevo titular.







