La venta irregular de pirotecnia encendió las alertas en Altamira, luego de que autoridades municipales clausuraron dos puestos clandestinos, uno de los cuales operaba a tan solo 100 metros de una gasera, lo que representaba un riesgo grave para la seguridad de la población.
El operativo se realizó tras un reporte ciudadano recibido el pasado jueves, que alertó sobre la comercialización de artefactos pirotécnicos sobre la Avenida de la Industria, en el sector Monte Alto. Al acudir al sitio, inspectores municipales confirmaron que ambos establecimientos carecían de los permisos obligatorios para su funcionamiento.
El secretario del Ayuntamiento, José Francisco Pérez Ramírez, explicó que la venta de pirotecnia requiere autorización de la Secretaría de la Defensa Nacional y posteriormente la anuencia del municipio, procedimiento que no fue cumplido por los responsables de estos puntos de venta.
El funcionario precisó que en Altamira no existen zonas específicas para este tipo de comercio y que únicamente se otorgarán permisos en áreas abiertas y verdes, ubicadas a más de 400 metros de zonas habitacionales. Asimismo, reiteró que la Laguna del Champayán es un área donde la pirotecnia está totalmente prohibida, al tratarse de un espacio de convivencia familiar y con restricciones adicionales para preservar la seguridad.








