Vecinos de una colonia de Altamira denunciaron la existencia de un tiradero clandestino de restos de pollo, el cual fue detectado en una brecha cercana a zonas habitacionales y ha generado preocupación por los posibles riesgos sanitarios para las familias del sector.
De acuerdo con los habitantes, en el sitio se han localizado desechos orgánicos en avanzado estado de descomposición, que presuntamente serían arrojados de manera ilegal por personal vinculado a la empresa Club de Pollos, situación que ha provocado olores fétidos persistentes en la zona.
Los residentes señalaron que al intentar dialogar con quienes depositaban los residuos, estos respondieron con actitudes groseras y prepotentes, lo que incrementó la molestia comunitaria y la percepción de abandono ante la falta de una solución inmediata.
Ante esta situación, los vecinos exigieron la intervención de autoridades ambientales y de salud, al advertir que el tiradero podría convertirse en un foco de infección si no se retiran los desechos y se aplican las sanciones correspondientes.








