Con la entrada en vigor de la nueva ley contra la extorsión, cualquier persona que intente ingresar teléfonos celulares a los centros penitenciarios de Tamaulipas será detenida de inmediato y puesta a disposición del Ministerio Público, como parte del endurecimiento de las medidas de seguridad en los CEDES.
El director del Centro de Ejecución de Sanciones (CEDES) de Ciudad Victoria, Juan Antonio Sánchez Ruiz, explicó que ahora el simple intento de introducir un dispositivo de comunicación, incluso si es detectado en los filtros de rayos X, constituye una conducta sancionable, a diferencia de años anteriores cuando los celulares solo eran retenidos y devueltos al salir del penal.
La disposición aplica para cualquier civil que acuda a los centros penitenciarios y sea sorprendido tratando de ingresar teléfonos móviles, sin importar si logra o no superar los controles de seguridad. En estos casos, el aparato será asegurado y la persona será canalizada ante la autoridad correspondiente para que se determine su situación legal.
Sánchez Ruiz señaló que esta medida forma parte de una estrategia integral para inhibir la extorsión y otros delitos cometidos desde el interior de los penales, la cual incluye operativos permanentes, supervisión interinstitucional y el uso de inhibidores de señal, además del llamado a la ciudadanía a denunciar cualquier intento de extorsión.







