En pleno cierre de año, el Congreso mexicano prepara una bolsa superior a 208 millones de pesos para cubrir los pagos decembrinos de los integrantes de la 66 Legislatura, una cifra que vuelve a colocar bajo la lupa el costo de la representación política. ¿Quiénes recibirán estos montos y cuánto percibirá cada legislador? Aquí te lo explicamos.
En la Cámara de Diputados, están autorizados 152 millones de pesos para cubrir dieta mensual, aguinaldo y apoyos legislativos de los 500 diputados federales. Cada legislador recibirá 304 mil 48 pesos en diciembre: su dieta de 82 mil 52 pesos, un aguinaldo equivalente a 40 días de salario bruto —147 mil 438 pesos— y 74 mil 558 pesos en apoyos para asistencia parlamentaria y atención ciudadana, recursos que deben justificar ante áreas administrativas y que se usan para colaboradores y casas de gestión.
En el Senado, el desembolso previsto es de 56.7 millones de pesos por concepto de aguinaldo y dieta de los 128 senadores. Cada senador recibirá 384 mil 700 pesos en total: 253 mil pesos de aguinaldo sin impuestos y una dieta mensual neta de 131 mil 700 pesos. A estos montos se suman otras prestaciones como apoyo para despensa, uso de vehículos, primas y bonos adicionales, lo que acrecienta la percepción ciudadana de que la “austeridad” no alcanza a la alta burocracia.
Incluso funcionarios del propio Senado, como el secretario general Alejandro Garita Alonso, percibirán aguinaldos cercanos a los de los senadores, con más de 235 mil pesos solo por ese concepto. Esto ocurre a pesar de que las remuneraciones están amparadas en la ley; sin embargo, para buena parte de la población resultan excesivas frente al salario mínimo y a la productividad del Congreso.
Y es que, mientras los ingresos de diputados y senadores se disparan en diciembre, la actividad legislativa presenta números modestos: de 2,939 iniciativas presentadas en San Lázaro, solo 109 han sido aprobadas —apenas 5%—, mientras que otras permanecen retiradas, desechadas o sin discusión.






