El Senado de la República aprobó por unanimidad una reforma que endurece las sanciones por abuso sexual en México, estableciendo penas que podrán llegar hasta 9 años de cárcel.
El proyecto modifica los artículos 260 y 266 Bis del Código Penal Federal y surge tras la reciente agresión contra la presidenta Claudia Sheinbaum en el Zócalo capitalino, un hecho que aceleró el consenso legislativo para homologar este delito en todo el país.
Con esta reforma, el abuso sexual se perseguirá de oficio y se amplía su definición para incluir tocamientos, caricias, roces sin consentimiento, así como obligar a la víctima a observar actos sexuales o mostrar su propio cuerpo. El dictamen también aclara que el silencio, la pasividad o la falta de resistencia física no podrán interpretarse como consentimiento, en línea con estándares internacionales en materia de violencia sexual.
Las nuevas penas contemplan de 3 a 7 años de prisión y multas de 200 a 500 UMA, además de la obligación de asistir a talleres reeducativos y realizar servicio social enfocado en la no violencia y la igualdad de género. No obstante, las sanciones podrán aumentar de 4 a 9.3 años de cárcel cuando existan agravantes como violencia física, psicológica o moral; participación de varias personas; relación de poder o confianza con la víctima; condición de embarazo; o cuando el agresor sea servidor público o ministro de culto.
El dictamen, votado por los 97 senadores presentes, fue turnado a la Cámara de Diputados para continuar con el proceso legislativo. Con esta iniciativa, el Senado busca sentar un marco legal más estricto y uniforme en todo el país para combatir la violencia sexual y fortalecer la protección hacia las víctimas.








