La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que bajo ninguna circunstancia se puede usar su nombre para pedir favores, ejercer presión o justificar actos irregulares, al ser cuestionada sobre un conflicto político ocurrido en el Estado de México que involucra a una senadora y a una presidenta municipal.
Durante su conferencia matutina, la mandataria subrayó que en su gobierno no habrá privilegios, conflictos de interés ni intermediaciones, y dejó en claro que ningún familiar, colaborador o persona cercana puede invocar una supuesta relación con ella para obtener beneficios o influir en decisiones públicas.
La postura de Sheinbaum surgió luego de que un reportero preguntara por los hechos registrados recientemente en Tecámac, donde se reportó una confrontación durante el primer informe de gobierno municipal, protagonizada por la senadora Mariela Gutiérrez Escalante y la alcaldesa en funciones Rosi Wong, en un acto que contó con la presencia de la gobernadora Delfina Gómez y otros funcionarios estatales.
De acuerdo con versiones difundidas por medios y portales informativos, el incidente se produjo tras la irrupción de un grupo de simpatizantes encabezado por la senadora, lo que derivó en momentos de tensión y acusaciones cruzadas entre ambos equipos políticos. Ante este contexto, la presidenta reiteró que nadie puede atribuirse respaldo presidencial ni utilizar su investidura para confrontaciones, presiones o disputas internas.






