La confirmación del primer caso de Gusano Barrenador del Ganado (GBG) en Tamaulipas encendió las alertas sanitarias y provocó una respuesta inmediata de autoridades estatales y federales para contener cualquier riesgo al sector pecuario. El caso fue detectado en un becerro recién nacido en el municipio de Llera de Canales, sin que hasta ahora se tenga evidencia de propagación de la plaga.
De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura, el hallazgo ocurrió en el ejido Emiliano Zapata, donde se confirmó que el animal afectado tenía apenas seis días de nacido. Tras las primeras investigaciones, se determinó que se trata de un caso aislado y no autóctono, ya que la red oficial de trampeo no ha identificado la presencia de la mosca Cochliomyia hominivorax, vector responsable del GBG.
Ante esta situación, se activó un protocolo sanitario interinstitucional en coordinación con la SADER, SENASICA, la CPA, la Unión Ganadera Regional de Tamaulipas y autoridades municipales, con el objetivo de proteger el estatus sanitario del estado y evitar afectaciones económicas al sector ganadero.
Como parte de las medidas preventivas, se implementó un Cerco Sanitario Estratégico, que incluye la restricción en la movilización de ganado, vigilancia epidemiológica intensiva, tratamiento preventivo al hato bovino y el refuerzo del monitoreo entomológico mediante la instalación de trampas en zonas clave alrededor del punto de detección.









