Vecinos de 26 colonias residenciales de Tampico alzaron la voz contra la expansión comercial en zonas habitacionales, al advertir que la ciudad no cuenta con los servicios básicos suficientes para soportar la apertura de más negocios en estos sectores.
Los habitantes denunciaron deficiencias graves en el abasto de agua potable, energía eléctrica, drenaje colapsado, vialidades deterioradas, problemas de inseguridad y un creciente caos vial, situaciones que —aseguran— se agravarían con cualquier modificación al uso de suelo residencial.
Representantes vecinales informaron que entregaron un escrito formal al Cabildo de Tampico, a la alcaldesa Mónica Villarreal Anaya y a la Dirección de Obras Públicas, en el que exigen que no se cambie “ni una coma ni un punto” del uso de suelo actual, al considerar que permitir más comercios profundizaría una crisis urbana ya evidente.
Aclararon que no se oponen al crecimiento ordenado de la ciudad, pero señalaron que la infraestructura actual resulta insuficiente debido a la falta de estudios de factibilidad en temas clave como agua, electricidad, drenaje, movilidad y seguridad pública.
Indicaron que los comercios actualmente establecidos se ubican en zonas donde el uso de suelo lo permite; sin embargo, autorizar más establecimientos en colonias residenciales sería inviable. Como ejemplo, citaron la colonia Faja de Oro, donde la proliferación de edificios ha rebasado la capacidad vial y de servicios, generando congestionamientos a cualquier hora del día.








