Un exalumno de la academia militarizada donde recientemente falleció la menor Dafne, de 13 años, denunció presuntos actos de violencia física y psicológica, así como consumo de drogas al interior de la institución, asegurando que alumnos eran obligados a participar en agresiones contra otros estudiantes.
Durante una entrevista, el joven afirmó que algunos estudiantes consumían cocaína, marihuana y tabaco dentro de los baños de la escuela, presuntamente sin que los responsables del plantel intervinieran. Señaló que estas prácticas ocurrían con frecuencia y que existía tolerancia por parte de los oficiales.
Asimismo, aseguró que en diversas ocasiones fue obligado a golpear a otros alumnos bajo amenazas de recibir castigos más severos si se negaba. También relató que presenció cómo algunos menores eran amarrados y encerrados, además de que estudiantes con autismo presuntamente eran sometidos a rutinas físicas excesivas y recibían insultos y agresiones.
El exalumno señaló que los presuntos maltratos afectaban gravemente la salud emocional de los estudiantes y aseguró que algunos expresaban deseos de no continuar viviendo debido a las condiciones que enfrentaban. Indicó que permaneció en la institución desde secundaria hasta el cuarto semestre de preparatoria y que, tras el fallecimiento de su compañera, considera que el plantel debería dejar de operar.
Las declaraciones forman parte de un testimonio y, hasta el momento, las autoridades competentes no han confirmado estas acusaciones. La investigación sobre el fallecimiento de la menor y las condiciones al interior de la academia continúa en curso.






