La preocupación por el nivel de agua en las presas internacionales encendió las alertas del gobierno de Tamaulipas. Durante una reunión en Ciudad de México, el gobernador Américo Villarreal Anaya ordenó la elaboración de un estudio técnico urgente sobre el comportamiento de la cuenca del río Bravo, con el fin de evitar decisiones que comprometan el suministro para hogares y productores.
El mandatario sostuvo un encuentro con el director general de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), Efraín Morales López, donde ambos coincidieron en que el Tratado de 1944 debe cumplirse de manera estricta y con base en información técnica verificable. El análisis solicitado será presentado directamente a la dependencia federal.

Villarreal Anaya externó su inquietud por el bajo volumen de agua mexicana almacenado actualmente en las presas La Amistad y Falcón, que apenas suman 219 Mm³, cuando se requiere un mínimo de 350 Mm³ para garantizar la operación y el abasto en el estado.
Además, enfatizó que no se deben tomar decisiones que afecten a la población ni a los agricultores del Distrito de Riego 025, quienes dependen directamente de estas reservas para su actividad productiva.
El gobernador estuvo acompañado por Raúl Quiroga Álvarez, titular de la Secretaría de Recursos Hidráulicos, quien será el encargado de desarrollar el estudio técnico antes de remitirlo a la CONAGUA para su revisión y dictamen.






