El descubrimiento de posibles piezas arqueológicas en un predio agrícola de Altamira generó sorpresa entre habitantes de la zona rural, luego de que un productor local encontrara varias figuras mientras revisaba un terreno sembrado con frijol soya. El hallazgo refuerza la idea de que en esta región existieron asentamientos antiguos cuyas huellas siguen emergiendo bajo la tierra.
De acuerdo con el vecino que hizo el descubrimiento, las condiciones actuales del campo impidieron una exploración completa, ya que la siembra y el uso de maquinaria dificultan excavar sin dañar los objetos. Por ello, planea retomar la búsqueda una vez finalice la trilla y el terreno quede libre para trabajar.

El hombre explicó que su intención es continuar con la exploración para recuperar todas las piezas y objetos que aún podrían encontrarse bajo la superficie, pues considera importante preservarlos antes de que queden dañados por las labores agrícolas.
Este tipo de hallazgos reiteran el valor histórico y cultural de la zona rural de Altamira, donde con frecuencia se han encontrado restos que sugieren la presencia de comunidades antiguas que habitaron la región hace cientos de años.






