El campo tamaulipeco volvió a alzar la voz, y esta vez lo hizo bloqueando la carretera Tampico–Mante en el tramo conocido como puente roto (La Esperanza), donde productores de Altamira exigieron al Gobierno Federal precios justos, apoyo real y respeto a las leyes que protegen al sector agrícola. La movilización se sumó al movimiento nacional del Frente para el Respeto al Campo, que busca presionar ante lo que consideran un abandono institucional.
Los manifestantes denunciaron que las autoridades federales han ignorado lo establecido en el Artículo 25 constitucional, así como en la Ley de Desarrollo Rural Sustentable, que contemplaba incentivos y programas para fortalecer la productividad del campo. Afirman que, pese a haber sido eliminados bajo el argumento de corrupción, ninguna alternativa ha sido presentada para los pequeños productores.
Durante el bloqueo —que inició de forma parcial y luego se volvió total— el agricultor Dimas Salazar Rodríguez, del ejido Benito Juárez, advirtió que el sector está produciendo “a pérdida”, pues el costo por hectárea de soya ronda los 9 mil pesos, mientras que el precio de venta apenas llega a 7 mil 600 pesos por tonelada. Señaló que esta situación ha dejado a los productores sin capacidad de reparación de maquinaria y sin margen para sostener sus cosechas.
Salazar sostuvo que esta crisis pone en riesgo la soberanía alimentaria del país, pues el sector social, mayoritariamente conformado por pequeños productores, está al borde de la quiebra. Ante ello, exigieron una intervención inmediata del Gobierno Federal, la homologación de precios y el regreso de mecanismos que compensen los bajos precios internacionales.








