La tragedia en Hong Kong sigue creciendo: la cifra de muertos por el incendio en un complejo de ocho torres aumentó a 128, luego de que bomberos localizaron más cuerpos durante una búsqueda minuciosa realizada este viernes. El siniestro, considerado uno de los peores en la historia reciente de la ciudad, dejó escenas de devastación total.
Las autoridades explicaron que los equipos concentraron los esfuerzos en los departamentos desde donde se recibieron múltiples llamadas de auxilio, pero a los que no pudieron acceder a tiempo. El secretario de Seguridad, Chris Tang, advirtió que el número final de víctimas podría seguir aumentando, pues algunos cuerpos están irreconocibles y las labores de identificación continuarán por semanas.

El incendio comenzó la tarde del miércoles en una de las torres del complejo Wang Fuk Court, propagándose rápidamente a otras estructuras debido al andamiaje de bambú y materiales inflamables que se utilizaban para una remodelación. Más de mil bomberos trabajaron durante 24 horas para controlarlo, mientras que 2,300 elementos de emergencia participaron en toda la operación.
La policía detuvo a tres responsables de la empresa constructora encargada de la renovación, acusados de homicidio involuntario y posible negligencia grave. Investigadores también detectaron fallas en alarmas, materiales no resistentes al fuego y paneles inflamables instalados sin justificación, lo que podría agravar las consecuencias legales.
El complejo, construido en los años 80 y habitado en gran parte por personas mayores, albergaba casi 4,800 residentes. Las autoridades realizarán inspecciones inmediatas en otros conjuntos en remodelación para evitar nuevas tragedias. Este incendio ya figura entre los más mortíferos en décadas, solo comparable con uno en 1996 en Kowloon que dejó 41 muertos.









