La presidenta Claudia Sheinbaum anunció un nuevo incremento al salario mínimo que entrará en vigor el 1 de enero de 2026, como parte de la estrategia gubernamental para recuperar el poder adquisitivo de las familias mexicanas. Con este ajuste, el ingreso diario pasará de 248.93 a 315.04 pesos, un avance que se acerca a la meta de que para 2030 el salario cubra el costo de 2.5 canastas básicas.
El anuncio fue realizado durante la conferencia matutina, donde la mandataria destacó que el aumento fue acordado entre el sector empresarial, los sindicatos y el Gobierno Federal. Enfatizó que, a diferencia de años anteriores, el objetivo no es solo incrementar el salario, sino garantizar que este avance no genere distorsiones económicas ni impactos inflacionarios severos.
¿En cuánto quedará el salario mínimo en 2026?
De acuerdo con Sheinbaum, el salario mínimo registrará un incremento del 13%, quedando en 315.04 pesos diarios, equivalentes a 9 mil 582.47 pesos mensuales. El secretario del Trabajo, Marath Bolaños, afirmó que este aumento es resultado del consenso tripartito y busca mejorar la calidad de vida de millones de trabajadores.
En la zona libre de la frontera norte, el ajuste será distinto: el salario pasará de 419.88 a 440.87 pesos diarios, lo que representa 13 mil 409.80 pesos mensuales. Este incremento, explicó la mandataria, permite avanzar en el compromiso de que los trabajadores fronterizos puedan cubrir hasta 2.5 canastas básicas.
¿Qué impacto tendría este aumento en la inflación?
Expertos consultados por Banamex anticipan que la nueva alza podría generar presiones inflacionarias, especialmente en el sector servicios, aunque estimaron que el aumento previsto para 2026 sería ligeramente menor al de 2025. No obstante, Sheinbaum aseguró que tanto Hacienda como Banxico ya analizan los posibles efectos y han determinado que existe margen para seguir elevando el salario real.
La presidenta subrayó que, por mandato constitucional, los incrementos al salario mínimo deben ser superiores a la inflación, por lo que las mesas de diálogo consideran tanto la estabilidad macroeconómica como la protección del ingreso familiar.
Afirmó además que aún “hay espacio” para seguir incrementando el salario en los próximos años sin generar desequilibrios, siempre y cuando se mantenga la coordinación entre los sectores involucrados y se analicen cuidadosamente las condiciones económicas.






