La Presidenta Claudia Sheinbaum anunció este miércoles una de las reformas laborales más relevantes de los últimos años: la reducción gradual de la jornada laboral en México hasta llegar a las 40 horas semanales en 2030, un cambio que beneficiaría a 13.4 millones de trabajadores. El proyecto, surgido de un consenso entre empresarios, sindicatos, academia y gobierno, será enviado hoy mismo al Senado para iniciar su discusión en 2026.
Según el plan presentado, la disminución será paulatina: las primeras dos horas se recortarán en enero de 2027, y cada año se aplicará un ajuste similar hasta lograr la jornada de 40 horas en 2030. El gobierno aclaró que este cambio no reducirá salarios ni prestaciones, y por primera vez, se prohibirán las horas extras para menores de edad, como parte de un nuevo enfoque de protección laboral.
La Presidenta destacó que la reducción de horas ha demostrado mejorar la productividad en países de Europa y que, en México, se acordó implementarla gradualmente para evitar impactos económicos. Paralelamente, la Secretaría del Trabajo anunció la creación de un registro electrónico obligatorio que permitirá supervisar que las empresas cumplan con la nueva jornada laboral y controlen correctamente las horas extraordinarias.
La propuesta establece que la jornada extraordinaria solo podrá incluir hasta 12 horas semanales, con un límite de cuatro horas triples, y que ningún trabajador, bajo ninguna circunstancia, podrá laborar más de 12 horas en un solo día. Autoridades señalaron que los beneficios esperados incluyen menos fatiga, menos accidentes, mejor salud laboral y más tiempo para la vida familiar.







