En medio del endurecimiento de la política migratoria de Estados Unidos, el Gobierno federal informó que más de 650 mil migrantes indocumentados han sido arrestados, detenidos y deportados a sus países de origen durante la actual administración de Donald Trump, como parte de su estrategia de control fronterizo.
La cifra fue dada a conocer este jueves por la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, durante una conferencia de prensa en Nueva York, donde aseguró que, en total, 2.6 millones de personas han salido del país al no contar con estatus legal. De ese total, explicó, cerca de dos millones abandonaron el territorio estadounidense de manera voluntaria.
Noem sostuvo que quienes optaron por salir por cuenta propia mantienen la posibilidad de regresar legalmente en el futuro, mientras que destacó que las más de 650 mil personas deportadas fueron ubicadas, detenidas y retornadas a sus países de origen mediante operativos federales encabezados por agencias migratorias.
En el marco del Día de las Fuerzas del Orden, que se conmemora este 9 de enero en Estados Unidos, la funcionaria llamó a la ciudadanía a respaldar a los agentes federales, en especial a los elementos de Aduanas y Protección Fronteriza, a quienes reconoció por su labor en la aplicación de las leyes migratorias.
No obstante, organizaciones defensoras de derechos humanos han manifestado su preocupación por el aumento de las deportaciones y las restricciones al derecho de asilo, al advertir que estas medidas podrían derivar en violaciones a los derechos de las personas migrantes, especialmente bajo el rol reforzado del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), señalado por prácticas discriminatorias y detenciones sin supervisión judicial.








