La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentó este martes 17 de marzo el Plan B de reforma electoral, una iniciativa que será enviada al Senado de la República y que plantea cambios constitucionales y legales para reducir costos en el sistema electoral y limitar privilegios en organismos y partidos políticos.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria explicó que la propuesta incluye modificaciones a la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales y otras normas secundarias. Entre los objetivos centrales se encuentra disminuir el presupuesto del Instituto Nacional Electoral (INE) y reducir los recursos destinados a los partidos políticos.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, fue la encargada de detallar el contenido de la iniciativa, al señalar que la reforma busca impulsar la austeridad republicana, eliminando beneficios excesivos en el ejercicio de la función pública y promoviendo una mayor participación ciudadana en la vida democrática del país.
Entre las principales propuestas se contempla reducir el número de regidurías en los municipios, limitar a una sindicatura por ayuntamiento y establecer un tope presupuestal de 0.70% del gasto estatal para los congresos locales. Además, se plantea que consejeros electorales, magistrados y altos funcionarios no puedan ganar más que la presidenta de México y se eliminarían prestaciones adicionales como bonos o seguros privados.
La iniciativa también propone cambios en el proceso de revocación de mandato, que se realizaría el primer domingo de junio del tercer o cuarto año de gobierno, además de nuevas reglas de transparencia financiera para los partidos políticos y el uso de tecnología para fortalecer la fiscalización electoral.






