La aparición de cientos de cigüeñas muertas en distintos puntos del centro de la Comunidad de Madrid encendió las alertas sanitarias, luego de que autoridades confirmaran la detección de brotes de gripe aviar en aves silvestres durante las últimas semanas.
De acuerdo con el Gobierno regional, se han identificado cuatro focos del virus, y solo en las últimas 24 horas los agentes forestales retiraron más de un centenar de ejemplares sin vida. Las labores se concentran en zonas donde estas aves migratorias, procedentes del norte de Europa, suelen asentarse durante su paso por España.
Las autoridades sanitarias informaron que, hasta el momento, ninguna explotación avícola comercial ha resultado afectada, y subrayaron que no existe un riesgo grave para la población humana, ya que no se ha registrado transmisión del virus a personas. Los restos de las aves están siendo retirados bajo estrictos protocolos de bioseguridad para evitar la propagación del patógeno.
Este episodio se da en el contexto de un incremento sin precedentes de la gripe aviar en Europa, con miles de casos detectados en aves silvestres en al menos 29 países, según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria. En los últimos años, esta enfermedad ha provocado el sacrificio de millones de aves de granja, afectando la producción y los precios de alimentos.
Especialistas en sanidad ambiental señalaron que, pese a la magnitud del brote, no se prevé una afectación medioambiental grave ni un impacto directo en la salud humana, aunque se mantiene un monitoreo permanente ante la evolución del virus.









