Ante el encarecimiento de productos básicos y la falta de circulante, familias han comenzado a optar por la compra de piezas y menudencias, dejando de lado el pollo entero para ajustar su presupuesto.
En la pollería “María Isabel”, su propietario César López explicó que actualmente las ventas se mantienen tranquilas, aunque esperan un repunte de hasta 20% durante la Cuaresma, temporada en la que tradicionalmente aumenta el consumo.

“El pollo entero casi no se lo llevan, ahora compran por partes: medios pollos, pierna con muslo, alitas, patitas y menudencias; así completan su mandado porque no alcanza para el pollo completo”, señaló.
Indicó que el precio del pollo entero ronda los 105 pesos por kilo, lo que ha impactado directamente en la economía familiar y modificado los hábitos de compra.

De cara a la temporada de Cuaresma, los comerciantes esperan que el consumo mejore en comparación con el año anterior, aunque reconocen que el comportamiento del mercado dependerá del poder adquisitivo de las familias.






