Tras el rechazo de su iniciativa de reforma electoral en la Cámara de Diputados, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó este jueves los detalles del llamado “Plan B”, una nueva estrategia que busca reducir los recursos destinados a partidos políticos y autoridades electorales, así como fortalecer la participación ciudadana en los procesos democráticos.
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal explicó que la propuesta mantiene el objetivo central de la reforma rechazada: disminuir lo que calificó como privilegios dentro del sistema electoral, especialmente en el financiamiento público a partidos y en los salarios de funcionarios del Instituto Nacional Electoral.
Sheinbaum también expuso cómo votaron los distintos grupos parlamentarios durante la discusión en la Cámara de Diputados, señalando que solo legisladores de Morena, algunos del Partido Verde y uno del Partido del Trabajo respaldaron la iniciativa, mientras que PAN, PRI, Movimiento Ciudadano y parte de sus aliados votaron en contra.
La presidenta sostuvo que la reforma responde a una demanda ciudadana, al considerar que existe un gasto excesivo en el sistema electoral, en un contexto donde muchas comunidades aún enfrentan carencias en servicios básicos como agua, drenaje, salud o educación.
Finalmente, adelantó que el Plan B buscará redirigir recursos públicos hacia programas sociales, infraestructura y servicios para la población, además de impulsar mecanismos de democracia participativa que permitan una mayor intervención de la ciudadanía en la vida política del país.






