La madre de Dafne, la adolescente de 13 años que falleció al interior de la academia militarizada Doenitz, denunció públicamente una serie de presuntas irregularidades en torno a la muerte de su hija y exigió que las autoridades esclarezcan los hechos.
De acuerdo con su testimonio, la institución le aseguró que contaba con décadas de experiencia y que su hija estaría en buenas manos. Sin embargo, afirmó que la última llamada que recibió fue para informarle que le administrarían un medicamento para la tos y, apenas unos minutos después, le notificaron una supuesta emergencia.
La mujer señaló que primero le informaron que su hija había sido bañada por personal de la academia porque estaba «vomitada y orinada», mientras que posteriormente le dijeron que la menor se levantó para bañarse sola, se desvaneció y falleció. Aseguró que estas versiones presentan inconsistencias y afirmó que Dafne no padecía ninguna enfermedad.
Además, informó que solicitó una necropsia particular para comparar sus resultados con los peritajes oficiales, pues considera que hubo demora en notificarle el fallecimiento. También aseguró que, al llegar al lugar, no encontró un operativo de autoridades y denunció que su hija le fue entregada «con un cierre, desnuda, vomitada», situación que calificó como indignante.
La madre también afirmó que otras madres y menores le habrían contado que presenciaron presuntos malos tratos contra Dafne antes de su muerte. No obstante, evitó dar más detalles para no afectar las investigaciones.
«Yo no tengo miedo de llegar hasta las últimas instancias porque es mi bebé y hay más niños. Hoy es mi hija; mañana puede ser la hermana o la prima de alguien más», expresó.






